«No todo es postular». Reflexiones sobre la desconfianza de mujeres quechuas y aimaras a ser candidatas
Palabras clave:
mujeres originarias o indígenas, elecciones Perú 2026, folclorización, empoderamiento, PunoResumen
En este ensayo analizo la posición de un sector de mujeres quechuas y aimaras de Puno —del cual formo parte— de no postular a cargos de representación en las elecciones de abril de 2026, en el contexto de las movilizaciones desencadenadas por la crisis política que se agudizó en el Perú a partir de diciembre de 2022. Propongo entender esta reticencia como una postura política que se justifica en la interrelación de una crítica y reivindicación estructural. Por un lado, se cuestionan las «trampas» del modelo de participación liberal, que busca capitalizar las luchas sociales a través de procesos electorales que terminan funcionando como un «espectáculo político» sin neutralidad y que, más bien, en la actual coyuntura,
muestra la persistencia de la impunidad. Por el otro, se reivindica priorizar formas comunitarias de hacer política desde los espacios cotidianos y los roles de cuidado del colectivo movilizado, protegiendo a las propias organizaciones de las agresivas dinámicas electorales. Dichas críticas no niegan la importancia estratégica de disputar los espacios gubernamentales, pero sí problematizan su naturaleza y exigen dejar de considerar el «postular» como único sinónimo de poder político. Asimismo, denuncian la folclorización paternalista y racista de la vestimenta tradicional indígena cuando se pretende hacer de esta un «indicador de identidad» marketeable. Mi soporte empírico son los datos cualitativos recogidos en el proceso de movilización en las protestas de rechazo al gobierno Boluarte entre el año 2022 y 2023, así como mi experiencia como activista y estudiante de un doctorado de sociología durante dicho proceso. Constituye una reflexión
personal, pero cuyo mérito es colectivo.
